CULTURA
17/10/2026
Hello, el unplugged: la banda original de Charly García celebra los 30 años del álbum que lo consagró ante el mundo
Fuente: Netfan Servicios
El lunes 19 en el Teatro Coliseo, Fabián "Zorrito" Von Quintiero, Fernando Samalea y los hermanos Di Salvo reviven el repertorio del histórico MTV Unplugged grabado en Miami en 1995
El show Hello! el unplugged, que convoca a músicos que participaron en la grabación original del MTV Unplugged de Charly García en 1995, se presenta este lunes en el Teatro Coliseo. La fecha llega después de 15 funciones con entradas agotadas en La Fábrica -la ex sala de ensayo en tiempos de gracia artística del ícono rockero argentino- y se enmarca en la Semana García, ciclo de celebraciones por el 75.° cumpleaños del maestro, el viernes 23. El proyecto reúne a los músicos que formaron parte de la histórica banda del Unplugged: Zorrito Von Quintiero (teclado, guitarra y voz), Fernando Samalea (batería y bandoneón), Erica Di Salvo (violín) y Ulises Di Salvo (violonchelo), junto a Emme como voz invitada, y Matías Mango (piano, teclado y bajo), Santiago Maurino (guitarra) y Michelle Bliman (saxo y coros) completando la formación.
El 4 de mayo de 1995, Charly García entró a los estudios Post Edge de MTV en Miami Beach en una limusina que había convertido en su cuartel general durante toda la estadía en Florida. Rechazó la habitación de hotel que le había reservado la producción, exigió tres choferes en turnos rotativos y montó dentro del vehículo un minibar, equipos de audio y un teclado amplificado. Era, a su manera, la única forma que encontró de mantener el control sobre su entorno antes de someterse al escrutinio de la televisión internacional. Lo que siguió fue una grabación de diez horas que desafió cada norma del formato y terminó por convertirse en uno de los documentos sonoros más importantes del rock en español.
García llegaba a ese estudio en un momento de profunda tensión creativa. Acababa de editar La hija de la lágrima (1994), una ópera rock de ambición descomunal que lo había dejado al borde del agotamiento, y ya gestaba en silencio los conceptos que un año después cristalizarían en el ya mucho más caótico Say No More, su etapa más vanguardista y hermética (para muchos, el comienzo de la barranca abajo). El MTV Unplugged fue, en ese contexto, una tregua estratégica: la última vez que el músico ejecutaría su obra bajo parámetros de control estructural y fidelidad melódica tradicional antes de iniciar su inmersión en la disonancia deliberada y el arte conceptual.
El formato exigía instrumentos "desenchufados". Charly García colocó un teclado Yamaha a pilas sobre su piano de cola Baldwin y, ante la protesta de la producción, impuso su voluntad. Antes de que comenzara la música, manipuló una muñeca que al jalarse de una cuerda emitía frases pregrabadas —entre ellas, la palabra "Hello", que terminaría dando título al álbum— y sonidos que evocaban el croar de una rana. En medio del concierto, con 400 espectadores en el estudio y las cámaras encendidas, exigió una pausa para ir al baño. La productora se negó. El divo, en estado de combustión permamente durante toda su estancia en Miami, abandonó el set de todas formas y obligó a toda la maquinaria del canal a paralizarse más de treinta minutos hasta su regreso.
Lo que esas disrupciones no lograron fue opacar la calidad del material. El repertorio seleccionado funcionó como una retrospectiva meticulosamente curada de su producción solista de las décadas de 1980 y 1990: desde "Yendo de la cama al living" hasta "Demoliendo hoteles", pasando por "Los dinosaurios", "No soy un extraño" y el medley de Serú Girán ("para llorar", ironizó el artista). La decisión más trascendental del álbum fue la incorporación de los hermanos Erika y Ulises Di Salvo en violín y violonchelo, que dotaron a los arreglos de una textura camarística que redefinió canciones nacidas en la era del sintetizador. Cuando Fernando Samalea reemplazó la caja de ritmos Roland de "No soy un extraño" con un bandoneón, García conectó el rock de los ochenta con sus raíces rioplatenses más profundas. Y cerró un círculo: la canción es un tango y la tocaron como un tango.
El resultado fue un álbum certificado con Disco de Platino en Argentina y Disco de Oro en Uruguay, pero su peso excede las cifras comerciales. Hello! MTV Unplugged opera como un umbral: el punto exacto en que la obra de Charly García alcanza su mayor legibilidad clásica justo antes de volverse deliberadamente ilegible. La sofisticación de los arreglos camarísticos, la austeridad instrumental y la desnudez interpretativa que el formato impuso no atenuaron su música sino que revelaron su arquitectura más profunda. Detrás de la furia de Piano Bar y la experimentación sintética de Clics Modernos había una partitura de extrema solidez formal que el ruido eléctrico, paradójicamente, había mantenido parcialmente oculta.
Lo que Hello! hizo, en definitiva, fue demostrar que las canciones de García no dependían de ningún contexto tecnológico para sostenerse. Funcionaban en la era del sintetizador, funcionaban despojadas de electricidad y, como lo confirma este regreso al Teatro Coliseo tres décadas después, siguen funcionando cuando las tocan otros músicos en otro siglo. Esa es la marca de una obra que trasciende al intérprete y se instala en el repertorio común de una cultura.
Fuente: Netfan Servicios