22/07/2025
Encuentran diferencias claras entre los cerebros optimistas y pesimistas al imaginar el futuro
Fuente: telam
La forma de anticipar lo que vendrá puede estar vinculada al funcionamiento neuronal. Una investigación reveló coincidencias entre quienes encaran el porvenir con actitud positiva
>La manera en que un individuo visualiza lo que vendrá, ya sea que espera lo mejor o anticipa lo peor, no es solo una cuestión de actitud, sino también de cómo funciona su La El hallazgo principal del estudio fue que los cerebros de las personas optimistas presentan patrones de actividad neural similares cuando imaginan el futuro, especialmente en una región clave llamada corteza prefrontal medial (MPFC, por su sigla en inglés). En cambio, quienes son menos optimistas mostraron patrones cerebrales mucho más diversos al llevar a cabo la misma tarea.
En diálogo con el medio The Guardian, el autor principal del estudio, Kuniaki Yanagisawa, señaló: “Los optimistas parecen utilizar un marco neuronal compartido para organizar sus pensamientos sobre el futuro, lo que probablemente refleja un estilo similar de procesamiento mental, más que ideas idénticas”. Y añadió: “Lo que este estudio muestra es que la base de su éxito social podría ser esta realidad compartida”.
Además, el estudio propone que esa la similitud en la actividad cerebral entre personas optimistas al imaginar el futuro podría facilitar las relaciones sociales. El experto afirma que “el sentimiento cotidiano de ‘estar en la misma sintonía’ no es solo una metáfora. Los cerebros de los optimistas podrían, en un sentido físico muy literal, compartir un concepto común del futuro”.
Para investigar esta hipótesis, los investigadores realizaron dos estudios utilizando resonancia magnética funcional (fMRI), una técnica que permite observar la actividad cerebral en tiempo real, con un total de 87 personas adultas. Los participantes, con distintos niveles de optimismo medidos mediante el test Life Orientation Test, un cuestionario psicológico que evalúa la tendencia a esperar resultados positivos o negativos, fueron expuestos a una serie de escenarios hipotéticos futuros (positivos, neutros, negativos y relacionados con la muerte), que debían imaginar de manera vívida durante 10 segundos.Los resultados mostraron que las personas con altos niveles de optimismo compartían patrones similares de actividad en la MPFC, mientras que aquellas con menor optimismo mostraban mayor variabilidad. En las palabras del propio Yanagisawa: “Lo más impactante de este estudio es que la noción abstracta de ‘pensar igual’ fue literalmente visible en forma de patrones de actividad cerebral”.
Los resultados mostraron que las personas más optimistas tendían a distinguir con mayor claridad los eventos positivos de los negativos en su actividad cerebral, lo que sugiere una representación emocional más definida.
Uno de los aspectos destacados del trabajo es su aporte a la comprensión de cómo la estructura cognitiva compartida entre optimistas podría favorecer la conexión social. Según el estudio, investigaciones previas ya habían señalado que los optimistas suelen tener redes sociales más amplias, mayor satisfacción en sus relaciones y mejor percepción de apoyo social.El psicólogo concluyó en el comunicado que su objetivo final es entender mejor qué provoca la soledad y qué condiciones facilitan la comunicación entre las personas. “Creo que esclarecer el proceso por el cual emerge esta realidad compartida es un paso hacia una sociedad en la que las personas puedan comunicarse mejor”, afirmó.
Finalmente, si bien los resultados fueron más robustos cuando los participantes pensaban en su propio futuro, el equipo reconoció que los efectos en contextos que involucraban a otras personas, como la pareja, fueron menos claros, probablemente por limitaciones metodológicas, lo que abre un campo de estudio para futuras investigaciones.Fuente: telam
